HUMANIDAD Y COSMOS es un programa que trata de traerle a usted eso que siempre se preguntó y nunca tuvo la oportunidad de escuchar… Hechos históricos ocultados, fenómenos insólitos, creencias, mitos y leyendas, arqueología proscripta, seres extraños, energías prohibidas, noticias curiosas, científicos censurados, el misterio de los objetos voladores no identificados, profecías y vaticinios, sociedades secretas, ecología, enigmas y soluciones para vivir física y espiritualmente sanos.


miércoles, 23 de diciembre de 2015

EL PRESIDENTE MACRI RECIBIÓ A LA VIUDA DE DOUGLAS TOMPKINS QUE DONÓ AL PAÍS 150 MIL HECTÁREAS DE TIERRAS

Las tierras de la donación por parte de la fundación ambientalista Conservation Land Trust (CLT), servirán para la creación de un Parque nacional en Corrientes en los esteros del Iberá.

El presidente Mauricio Macri y Christine
McDivitt, la viuda de Douglas Tompkins.
Mauricio Macri recibió en la Casa Rosada a la viuda de Douglas Tompkins, Christine McDivitt, El Presidente le agradeció por la donación de tierras privadas.

El matrimonio Tompkins es dueño de extensos parques de conservación en la Patagonia. Tras la muerte de Douglas a principios de diciembre en un accidente de kayak, varias miles de hectáreas fueron cedidas al Estado para la creación de parques nacionales.

Con sus marcas The North Face y Esprit, Douglas Rainsford Tompkins revolucionó el rubro de la ropa deportiva desde California, en los años ‘60, sus marcas se convirtieron en dos exitosas firmas multinacionales de indumentaria. The North Face, nació en 1968 en la ciudad de San Francisco, como una empresa con un posicionamiento más cool y sofisticado que sus competidores. En la apertura de la primera tienda, tocó como invitada la banda de rock lisérgico The Grateful Dead. Su primer gran éxito llegó con el lanzamiento de una carpa en forma de domo, que reemplazaba el hasta ese momento tradicional poste en el medio con una varillas curvas que resistían mejor al viento. El modelo lo copió de los iglús que utilizaban los esquimales y rápidamente se popularizó entre los amantes del camping en todo el mundo. En la década del '70, Tompkins se desprendió de su empresa a manos de uno de sus socios que a su vez también la vendió (hoy The North Face pertenece a la multinacional VF, dueña también de las marcas Lee y Wrangler) y al poco tiempo lanzó una marca nueva: Esprit. Esprit fue haciéndose más popular y en 1978 -a los siete años de haber comenzado a operar- superó la barrera de los 100 millones de dólares de facturación. La marca fue conquistando nuevos terrenos hasta convertirse en una multinacional con presencia en más de 60 países.

En la Casa Rosada, el presidente agradeció
la donación de las 150.000 hectáreas
en los Esteros del Iberá.
Pero en 1989 Tompkins decidió vender su parte en la empresa a manos de su ex esposa Susie. Con los fondos que obtuvo por la venta en Esprit, Tompkins decidió apostar muy fuerte a las tareas ambientalistas en el sur de Chile y la Argentina. Su primer proyecto de gran envergadura fue la creación del parque Pumalín, en la Patagonia, y poco después fue sumando más tierra a ambos lados de la cordillera de los Andes y también incursionó en la provincia de Corrientes. Tompkins también creó la fundación ambientalista CLT, dirigida hoy por su viuda Cristine McDivitt.

Tompkins nunca terminó de ser muy bien visto por las autoridades, tanto chilenas como argentinas, que desconfiaban de un extranjero con tantas tierras a ambos lados de las fronteras, y en este sentido tuvo más de un cruce, en especial con el gobierno de la presidenta chilena Michelle Bachelet.

Mapa de las reservas en los esteros del Iberá.
Las tierras de la donación al estado argentino de 150 mil hectáreas en los esteros del Iberá por parte de la fundación ambientalista Conservation Land Trust (CLT), se suman a unas 50 mil hectáreas que aportó la provincia de Corrientes, y a otras 500 mil que ya son parte del Parque Iberá, que una vez efectuada la donación abarcará un total de 700 mil hectáreas y podría convertirse en una de las reservas más grandes del país.

La actual directora de CLT es la viuda de Douglas Tompkins, quien falleció el 8 de diciembre último, a los 72 años, en un accidente ocurrido mientras practicaba Kayak en el lago General Carrera (Buenos Aires del lado argentino), del sur de Chile.

El fallecido Douglas Tompkins en una de sus
estancias en la Patagonia, detrás el avión
que usaba para recorrerlas. 
Gracias a su fortuna, Tompkins compró tierras en Argentina y Chile, y parte de ellas luego donó a estos Estados con la condición de que se las convirtiera en reservas.

Este estadounidense nacido en Ohio y criado en Nueva York cedió al estado argentino las 62 mil hectáreas del Parque Nacional Monte León, en Santa Cruz, y las tierras para crear un parque nacional en los esteros del Iberá, en Corrientes, y las de Laguna Blanca, en Entre Ríos.

Con anterioridad, Tompkins cedió la estancia El Rincón, de 15.000 hectáreas, que pasó a formar del Parque Nacional Perito Moreno en Santa Cruz. En Chile, fue el creador de los parques nacionales Pumalín, Corcovado y Yendagaia.

La muerte de Tompkins por hipotermia
Eran seis kayakistas extranjeros que planeaban hacer una travesía de cinco días por el lago binacional General Carrera (del lado argentino se llama Buenos Aires). Pero algo salió mal y habían quedado a la deriva en el sector de Avellano, en el norte del lago Carrera. Ni Tompkins ni sus compañeros usaban traje seco o neoprenes para evitar la hipotermia. En el agua intentaron cuatro veces estabilizar el kayak, subirse para poder remar contracorriente. La embarcación estaba inundada y las olas, como latigazos, los doblegaban. En ese combate estéril, ambos se miraron. Sabían que en el agua su supervivencia era de no más de 30 minutos. La corriente los seguía alejando hacia el corazón lacustre. Podían permanecer con sus salvavidas aferrados al casco tumbado y esperar que alguno de sus amigos, lejos del alcance de su vista, se percatara de la situación y los socorriera. O podían tomar una decisión drástica: decidieron soltar la embarcación e intentar nadar hasta la costa. Con la fuerte corriente y el oleaje era prácticamente imposible lograrlo.

Infografía sobre la muerte de Douglas Tompkins.
Clic en la imagen para ampliarla.
Una patrulla marítima de la armada de Chile comenzó la búsqueda, a la que se sumaron la barcaza La Tehuelche, una aeronave de la empresa Aeroaustral y un helicóptero de la empresa Lodge Terraluna. Finalmente, encontraron a los norteamericanos Yvon Chouinar, Rick Ridgeway, Jim Ellison, Weston Boyles y Douglas Tompkins, y al mexicano Lorenzo Álvarez.

Ilustración del accidente en
kayak de Douglas Tompkins.
Tompkins, de 72 años, empresario ecologista, tuvo que ser sacado del lugar en helicóptero y fue trasladado hasta el hospital de Coyhaique, donde murió a las 18 por una hipotermia severa, según consignó el parte médico.

El capitán de fragata Rodrigo Díaz contó a La Nación que la aventura de los kayakistas había comenzado el domingo, y pretendía cubrir una distancia de unos 100 kilómetros, entre Puerto Sánchez y Puerto Ingeniero Ibáñez, en tres o cuatro días. "La zona es apta para la práctica de estos deportes extremos, pero esta expedición no estaba en conocimiento de las autoridades marítimas", explicó Díaz, y agregó que para estos viajes la recomendación es siempre dar aviso, mantener la vigilancia meteorológica y contar con medidas de seguridad suficientes.

Ruta planeada por el grupo de Tompkins.
El lago General Carrera tiene 980 kilómetros cuadrados de extensión y sus aguas son compartidas entre la Argentina (donde se lo denomina lago Buenos Aires) y Chile. En esta época del año la temperatura del agua oscila entre los 4 y 6 grados, apuntó el capitán Díaz, quien hace muchos años pudo conocer a Tompkins en el área de Pumalín, en Chiloé continental.

Los kayakistas iban en cuatro embarcaciones, dos dobles y dos singles. Dos de los kayaks volcaron, según la autoridad marítima, por el fuerte viento y la altura de las olas, de entre 50 y 80 cm. Lo que vino después fue la lucha de los tres deportistas volcados contra la hipotermia. Los otros tres lograron navegar hasta un islote cercano. Díaz aclaró que nunca había visto una situación similar en el lago.

Christine y Douglas Rainsford Tompkins.
Aunque el fiscal de Aysén, Pedro Salgado, y también la Armada iniciaron investigaciones para determinar cómo ocurrió el accidente, se pudo establecer que Tompkins, que tenía más de 50 años de experiencia en la práctica de kayak, estuvo una hora y quince minutos en el agua antes de ser rescatado. Fue sacado a la orilla en estado de inconsciencia y llegó al hospital con 16 grados de temperatura corporal, a las 13.30. Las palabras del doctor Carlos Salazar, jefe de Urgencias, sonaron elocuentes al entregar el primer parte médico, pocos minutos antes de la muerte del paciente.

"El adulto mayor llegó con hipotermia accidental severa. Levantamos la temperatura con todos los medios posibles y volvimos a hacer reanimación prepulmonar avanzada, además de recalentamiento activo. Logramos subir a casi 23 grados la temperatura corporal cuando lo pasamos a una cama UCI (Unidad de Ciudados Intensivos), pero la sobrevida es muy escasa en situaciones como ésta", dijo.

Chile fue el primer país donde se difundió
la noticia de la muerte del millonario.
A las 18.20, fuentes del gobierno chileno confirmaron el deceso de Tompkins. Minutos después, el diputado Jorge Tarud colgó la noticia en su cuenta de Twitter, mientras Christine Tompkins emprendía el viaje desde Viña del Mar, donde se encontraba, hacia la Región de Aysén.

Los kayakistas sobrevivientes son, Rick Ridgeway (66), montañista, escritor y vicepresidente de Iniciativas Ambientales de la marca Patagonia fue el gran sobreviviente del accidente que el 8 de diciembre último terminó con la vida de Doug Tompkins, su compañero en el kayak doble, en el segundo espejo lacustre más grande de Sudamérica, después del Titicaca. Weston Boyles (29), ambientalista de la ONG Ríos to Rivers, y colaborador de Yvon Chouniard (77), dueño de Patagonia, y con quien compartía el otro kayak doble, acometió la tarea heroica de intentar rescatar a Tompkins de las aguas embravecidas, de menos de 5 °C.

Funeral de Douglas Tompkins en su estancia
cerca de la localidad de Cochrane, Chile.
Asistieron su esposa, familiares y amigos.
Se habían sumado a la travesía de más de 80 km, desde Puerto Sánchez hasta Puerto Ibáñez, que preveía además de acampe profusas caminatas exploratorias por algunos de los valles patagónicos, Jib Ellison, guía de río y dueño de una consultora en sustentabilidad de San Francisco y Laurence Álvarez-Roos, un kayakista profesional, ex miembro del equipo de rafting estadounidense.

El rescate
Había transcurrido más de una hora cuando un helicóptero privado del Lodge Terra Luna, convocado por el piloto de Tompkins, a quien Ellison había llamado desde su teléfono satelital, divisó a los náufragos. Con una cuerda, primero arrastró el kayak hacia la costa. Los acantilados de roca complicaban la maniobra. Cuando el piloto y el copiloto otearon la playa, tiraron un arnés para Tompkins, que Boyles le colocó. Con vuelo rasante, la nave lo arrastró hasta allí. Y lo dejó unos instantes. El piloto saltó luego a socorrer a Boyles, quien también estaba hipotérmico y buscó al resto del equipo para que entre todos pudieran cargar a Tompkins, puesto que esa maniobra debía realizarse con el helicóptero levitando al ras del suelo. Luego, volaron 120 km hasta el hospital de Coyhaique.

Hectáreas adquiridas por Douglas
Tompkins hasta el momento
de su fallecimiento.
Tompkins arribó a las 13.30 con una temperatura corporal de 16 grados. De forma muy paulatina, según el protocolo consensuado entre médicos y familiares, le fueron incrementando la temperatura corporal. Cinco horas después, a las 18.30, falleció.

Tompkins fue velado en Puerto Varas, en la sede de Tompkins Conservation, la ONG que administra las áreas protegidas en Chile. Sus colaboradores le habían confeccionado a mano un austero pero elegante féretro hecho con madera de alerce. Al día siguiente, fue trasladado en un avión privado junto a su mujer y sus amigos más cercanos hasta su última morada, cerca de la localidad de Cochrane, en Chile. Luego, ya en el cementerio de la estancia, rodeado por un paisaje sobrecogedor, fue depositado en su última morada. Cada uno arrojó un puñado de tierra patagónica y su mujer, flores silvestres.

"Me gustaría ser recordado como una persona que pagó su arriendo para vivir en el planeta", fueron las palabras con las que se despidió en una entrevista apenas unas semanas antes de morir a los 72 años de edad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario