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sábado, 8 de septiembre de 2012

EL ASESINATO DE HUEY PIERCE LONG

El 8 de setiembre de 1935 es baleado en la ciudad de Baton Rouge, Louisiana, Estados Unidos, el senador Huey Long, de un disparo hecho por Carl Austin Weiss, a quién luego mataron a balazos los guardaespaldas de Long sin poder dejarlo con vida para que denuncie a los demás integrantes de la conspiración.

Long había sido gobernador de Luisiana de 1928 a 1932 y aspiraba candidatearse para la presidencia de los Estados Unidos, pero lo asesinaron porque le hizo frente a las grandes compañías petroleras, criticó duramente a la Reserva Federal y estableció las bases del Seguro Social y los préstamos hipotecarios para los veteranos de guerra.

Huey Long había nacido el 30 de agosto de 1893 en el pueblo de Winnfield, siendo el séptimo de nueve hermanos y desde muy joven trabajó como vendedor y dependiente de tienda. Tras ganar cierta cantidad de dinero en actividades de pequeño comercio, estudió leyes en la Universidad de Oklahoma y luego en la Universidad de Tulane, graduándose en 1921. Para entonces ya estaba casado desde 1913 con la estenógrafa Rose Mc Connell. Tuvieron dos hijos, Russell (1918–2003)  y Palmer (1921–2010).

Cuando inició su práctica como abogado en Baton Rouge, Long ganó fama como defensor de campesinos pobres y obreros, formando una red de contactos que posteriormente le ayudó a ingresar en la política local.

Huey P. Long hablando en público.
En 1927, el Partido Demócrata había muerto y esperaba su entierro. Cuando se aproximaba la depresión económica, los Demócratas en coma, como Franklin D. Roosevelt, demandaban un presupuesto balanceando. Entonces, cuando las aguas se estaban desbordando, finalmente un político dijo: "¡Nos están mintiendo! ¡El Presidente miente! Los más ricos nos están ahogando, y lo hará nuevamente y una y otra vez. Nos indujeron a dos guerras imperialistas para su propio beneficio, dejándonos sin escuelas y sin esperanza. Yo digo, ¡démosle una patada en el trasero y tomemos la parte que nos corresponde!". Quien dijo esto fue Huey Long, apoyado por el partido Demócrata ganó las elecciones internas para aspirar a la gobernación de Louisiana. Grandes masas de campesinos pobres lo votaron y Long logró quebrar el monopolio político que mantenían antiguas familias de terratenientes y grandes empresarios.

Huey Long diseñó un plan: La aplicación de un impuesto a la renta progresivo, inversión real en la educación, la reconstrucción de Louisiana y Estados Unidos, el fin de las guerras imperiales, y un fin para la oligarquía financiera. Las aguas retrocedieron, pero la cólera no, y Huey "Kingfish" (Pejerrey) Long fue elegido Gobernador de Louisiana en 1928.

El gobernador
En aquel tiempo, la educación era gratuita, pero no los libros escolares. El gobernador Long aplicó impuestos a las grandes compañías petroleras para pagar por los libros. Las compañías de Rockefeller se rehusaron a pagarlo, entonces Long invocando el lema "Cada hombre es un rey, pero ninguno tiene corona", ordenó a la Guardia Nacional tomar los campos petrolíferos de la Standard Oil en el Delta del río Mississippi. Huey Long fue tildado de "demagogo" y "dictador". Ese era Huey Long, quien estableció el concepto que un gobierno de la gente debe proteger a las personas, a sus escuelas, a sus viviendas, y darle a cada hombre o mujer el empleo que necesita.

Long hizo una enorme labor social en Louisiana con las tasas a los refinados del petróleo por barril, con ello realizó: Hospitales, Universidades por todo el Estado (incluyendo becas para muchos pobres), la autopista entre Nueva Orleáns y Baton Rouge, una moderna red de carreras, y muchas otras obras.

Decía Long en sus discursos: “Somos nosotros, el pueblo, no los plutócratas ni los Halliburton, debemos construir puentes y recaudar impuestos para que las aguas no pasen sobre nuestras cabezas. Todo lo que tenemos que hacer es compartir la riqueza de la nación que creamos como una nación”. Pero lo que también quiso decir es que debemos enfrentarnos a lo que él llamó las "concentraciones de poder monopólico", para financiar las necesidades del público.

Casi permanentemente Long acusaba al "capital de Wall Street" de causar todos los males sufridos por la población rural de Louisiana durante la Gran Depresión. Al mismo tiempo, Long promovía la entrega de ayuda en alimentos y dinero a familias pobres. 

Ubicación de Louisiana en los EE.UU.
Se vio envuelto en conflictos con la poderosa empresa telefónica Cumberland, a quién obligó a cumplir sus compromisos y hacer pagos adicionales por valor de 440.000 dólares. Luego en contra de la todavía más poderosa Standard Oil, la que, después de más de un año de pleito judicial derrotó en los tribunales.

Long sostenía vehementemente que “las guerras se hacían por los banqueros de Wall Street y no por la democracia”. En lo que respecta a la visión crítica de Huey Long acerca de las corporaciones, ésta no tenía fuentes del todo abstractas, ya que había perdido dinero y sufrido experiencias desagradables con la empresa Bank Oil Company, organizada por su amigo O. B. Thompson y otros empresarios de Winnfield.

El senador
En 1931 Long concibió el proyecto de presentarse como candidato al Senado de Estados Unidos representando a Louisiana, y en efecto Long postuló a las elecciones de ese año. Gracias a su enorme popularidad en Louisiana, ganó pero se enfrentó a sus enemigos que cuestionaban su plan de asumir el rol de senador sin renunciar antes a su cargo de gobernador. Si bien el inicio de la legislatura en el Senado empezaba el 4 de marzo de 1931, Long recurrió a maniobras políticas y legales para continuar ejerciendo poder político en Louisiana, atacando a sus enemigos e impidiéndoles acceder a cargos públicos a de cualquier especie; Long sólo aceptó retirarse de Louisiana al asegurarse que uno de sus seguidores más fieles, Oscar K. Allen, quedaría como gobernador del Estado.

Aunque al inicio apoyó a Franklin Delano Roosevelt en la elección presidencial de 1932. En marzo de 1933 toma posesión Roosevelt, cargo que no abandonaría hasta su muerte en 1945. Long rompió con Roosevelt en junio de 1933 y supuestamente comenzó a planear su propia candidatura a la presidencia.

Ya en el Senado, Long creó el programa político Share Our Wealth (Compartamos nuestra riqueza) en 1934, que, con el eslogan “Cada hombre es un rey”, proponía medidas calificadas de socialistas de redistribución de la riqueza mediante impuestos a corporaciones e individuos con el propósito de combatir la pobreza y el crimen resultado de la Gran Depresión, promoviendo el reparto de rentas entre los ciudadanos y que el gobierno federal otorgase subsidios masivos financiados con el dinero pagado por las grandes empresas mediante impuestos especiales.

En su estado natal Long ya había aplicado programas de ayuda a los pobres en gran escala, siendo acusado de populista por poner énfasis en la entrega de bonos de alimentos y en leyes que hicieron posible una recuperación económica seria. Long también pidió que el Senado instituyera un tributo especial a las rentas de los más ricos, fijando el 1% a las fortunas que sobrepasaran el millón de dólares, y fijando a partir de allí una progresión ascendente. Para Roosevelt, no obstante, las propuestas de Long se estaban convirtiendo en un peligroso radicalismo populista y lo acusó de demagogo. Roosevelt dijo que Long junto con el general Douglas Mac Arthur, "Eran los dos hombres más peligrosos en América." Roosevelt, que trabajaba para los banqueros en vez de para el pueblo que lo votó, no perdía oportunidad de comparar a Long y su popularidad con Hitler y Mussolini.

Huey Long en el Senado
de los Estados Unidos.
Decía Long: “no hay música más melodiosa que las quejas de mis enemigos”.

Para estimular la economía, Long defendía el gasto federal en obras públicas, educación pública, pensiones de jubilación y otros programas sociales. Fue un airado crítico de las políticas de la Reserva Federal (entidad que no tiene nada de Federal, sino que está manejada por doce bancos privados), para reducir los préstamos y apoyar a los deudores empobrecidos, reclamando que cada individuo tenía el derecho de asumir las deudas que deseara, siendo el deudor el único responsable si algo fallaba. Tras tres años en el Senado, y sin lograr apoyo político a sus proyectos, Long declinó continuar en dicha labor y decidió volver a Louisiana a inicios de 1935 sin postular a una nueva elección en el Senado.

En otras palabras, Huey Long fundó al moderno Partido Demócrata. Franklin D. Roosevelt y el partido del establishment, asustados sin sentido por la ineluctable marcha de Long hacia la Casa Blanca, adoptaron su programa, le llamaron El Nuevo Contrato, y más tarde La Nueva Frontera y la Gran Sociedad. Estados Unidos y el partido prosperaron copiando a Long.

Es asesinado
En el punto álgido de su popularidad, Long atacó al poder judicial al que acusaba de entorpecer sus medidas gubernativas, y sometió a votación la destitución del juez Benjamín Henry Pavy. El yerno de Pavy, el médico Carl Weiss, acudió al edificio de la legislatura estatal de Louisiana en Baton Rouge, el 8 de setiembre de 1935, supuestamente para pedir a Huey Long reconsiderar su decisión, pero el verdadero plan era atacarlo a balazos apenas lo viera. Long se dirigía caminando hacia su oficina cuando en un pasillo, alrededor de las 21,20 horas, aparece Weiss, que lo tenía a apenas un metro y medio de distancia, le da un puñetazo en la cara al senador e inmediatamente desenfundó un arma de fuego calibre 32 disparando a Long en el abdomen. La bala penetró en los intestinos.

Carl Weiss, el asesino de
Long era yerno del juez
Benjamín Henry Pavy.
Los seis guardaespaldas de Huey Long reaccionaron de inmediato y mataron al atacante con 61 tiros pero era ya tarde: Long quedó mortalmente herido al ser alcanzado en el abdomen a muy corta distancia y falleció dos días más tarde, a las 4,10 del 10 de setiembre, a la edad de 42 años.

Long murió por hemorragias internas, que no pudo cerrar el doctor Arthur Vidrine, amigo personal de Long. Sus últimas palabras fueron, según comentó su hermana Lucille Long: "Dios, no me dejes morir. Tengo tanto todavía que hacer".

Long dejó para la posteridad su autobiografía, Cada hombre es un rey, publicada en 1933 a un precio que estuviera al alcance de cualquier norteamericano, con una edición de un millón y medio de ejemplares. En ella, Long presentaba su plan de redistribuir toda la riqueza del país. Su segundo libro, Mis primeros días en la Casa Blanca fue publicado póstumamente. En él reflejaba sus ambiciones de presentarse a la presidencia en 1936.

Long era peligroso para el sistema, no se dejaba sobornar, se enfrentó a los poderosos que gobernaban el país y ellos lo acusaron de “déspota”. Pero el legado de su combate permanece, desde el sistema de autopistas estatales más grande y más moderno de Estados Unidos, mucho antes de que el resto del país lo siguiera, también eliminó el impuesto al voto, creó un sistema de libros de estudio gratuitos y la Universidad del estado de Louisiana, LSU, cuando todas las universidades eran privadas y por lo tanto inaccesibles para la mayoría de los ciudadanos del estado. Hizo obras de infraestructura que todavía están allí. Y dejó para todos los norteamericanos el Seguro Social y los préstamos hipotecarios para los veteranos de guerra.

La tumba y estatua de Huey Long en
Baton Rouge, frente al Capitolio.
Sus funerales se celebraron con toda la pompa y el honor que merecía concurriendo más de cien mil personas a darle el último adiós y, actualmente, el cuerpo sin vida del político descansa en los jardines del Capitolio del Estado de Louisiana que él mismo promovió como gobernador. Una estatua se erige allí en su honor.

Carismático e inmensamente popular con sus programas de reforma social y su disposición a tomar medidas enérgicas, sus oponentes le acusaron de tendencias dictatoriales por su casi total control del gobierno del estado, al extremo de destituir funcionarios y jueces sospechosos de corrupción de manera arbitraria y sin investigación previa, para nombrar en su lugar militantes fieles a su causa. Sus detractores no pudieron definir exactamente sus políticas, pues si bien Long mantenía un férreo rechazo a las grandes empresas y al capitalismo financiero basado en el norte de Estados Unidos en detrimento del sur del país, también creía fielmente en el individualismo del estadounidense promedio y defendía el conservadurismo social, en tanto Long rechazaba frontalmente las ideas del socialismo y todo intento de transformación radical de la sociedad. De hecho, diversos intelectuales que trataron de analizar su fenómeno político le acusaron inclusive de basar su popularidad en frases y hechos efectistas a imitación del fascismo europeo.

Poco antes de su muerte el escritor Sinclair Lewis escribió la novela Esto no puede suceder aquí (It Can´t happen here, en inglés), donde describía a un gobernador estatal que se convertía en dictador de su Estado usando medidas populistas y demagógicas, postulándose a la presidencia de Estados Unidos e implantando sobre todo el país un régimen fascista; el autoritarismo del protagonista fue considerado como una sátira a Huey Long.

Una escena de El Político, de 1949,
protagonizado por Broderick Crawford.
Long inspiró a Robert Penn Warren a escribir la novela ganadora del Premio Pulitzer Todos los hombres del rey. En esta novela, describía la corrupción del político idealista Willie Talos. Warren, sin embargo, no hizo demasiado énfasis en la relación entre Talos y Long. La novela ha sido la base de dos películas de cine, la ganadora del Óscar El político de 1949, dirigida por Robert Rossen, donde retrata a un políttico sin escrúpulos para llegar al poder y otra más reciente, Todos los hombres del Rey, en 2006, y de la ópera Willie Stark del compositor estadounidense Carlisle Floyd.

Después del asesinato de Long la política de Louisiana se dividió durante más de 30 años en bandos a su favor o en contra. El reconocimiento fue tan grande que mucha gente de raza negra les puso a sus hijos el nombre de Huey P. El motivo es que Long estableció que los trabajos de blancos y negros tenían la misma calidad, y exigió como gobernador que se pagara el mismo sueldo por igual trabajo, algo que antes no sucedía.

Los enemigos de Long conspiran contra él
Dos meses antes del asesinato, Huey Long denunció de la existencia de unas cintas de grabación donde el alcalde de Nueva Orleans, Walmsley, dos ex gobernadores de Louisiana (Parker y Sanders) y cuatro representantes del Gobierno Americano, planeaban su asesinato.

Long había manifestado en mayo de 1934, que la Standard Oil propiedad de Rockefeller, había promocionado revoluciones en la América Central, Sudamérica y México. “Desde que ha deseado obtener concesiones de petróleo, ha encontrado necesario poseer el territorio del Chaco”, denunció respecto de la guerra entre Bolivia y Paraguay que sostenían en esos años (1932-1935). El 30 de mayo de 1934 el senador Long sacudía al Congreso en Washington con una proclama incendiaria contra la Standard Oil, acusándola de haber desencadenado el enfrentamiento armado del Chaco. "¡Aquí está Rockefeller, con un ejército, robando al Paraguay!", dirá el senador para no ahorrar adjetivos contra la empresa petrolera. Y cuando el 15 de enero de 1935 la Sociedad de las Naciones decidió levantar el embargo de armas que pesaba sobre Bolivia, manteniendo el mismo sobre Paraguay, Huey Long declaró a la prensa: "Esta decisión de la Liga de las Naciones no es más que un mensaje dirigido al Paraguay y firmado por Rockefeller que dice: No toquen los lugares donde hemos localizado pozos del petróleo". La guerra del Chaco exhibía, como trasfondo, una disputa regional entre la Standard Oíl y la Royal Dutch Shell, en la cual se habrían utilizado a testaferros en ambos países, como también del Brasil y la Argentina.

El duro enfrentamiento que mantuvo contra la Standard Oil y contra los banqueros de Wall Street, bien pudo haber ocasionado su asesinato.

El mismo Long, un mes antes de su muerte, dijo el 9 de agosto de 1935, que había hecho públicamente una denuncia de que la facción de seguidores de Roosevelt se había reunido en el Hotel DeSoto de New Orleans para planear su muerte. Tras su muerte, Dave Haas, del grupo anti-Long “Minute Men” afirmó que 5 hombres se reunieron en el hotel DeSoto de New Orleáns para ofrecer recompensa a quien asesinara a Long.

John Davison Rockefeller, el
fundador de la Standard Oil.
En 1935 Huey Long, Senador por Louisiana y líder en la sombra de Louisiana, tenía muchos enemigos, empezando por John Davison Rockefeller, quien murió dos años después, en 1937, a los 97 años. Rockefeller había fundado la Standard Oil en 1870 (actualmente denominada Exxon Mobil, que es la más grande de las 30 empresas en que se subdividió la Standard Oil) y desde ahí fundó un monopolio para el refinamiento del petróleo. Rockefeller nunca le perdonó a Huey Long que ordenara tasarle los barriles de petróleo refinado de Louisiana (5 centavos por barril) para sus programas sociales, que representaban el 80% del negocio del refinado de Rockefeller, además denunció en el Senado a la Standard Oil por auspiciar la guerra del Chaco, por la cual se esquilmaba el petróleo a Paraguay. La enemistad entre ambos era evidente, además hay claros indicios de que Rockefeller conspiraba contra él, primero intentado acabar con su carrera como gobernador y después como senador, acabar con su vida era una prioridad cuando Long se postuló a la presidencia y se pesaba que podía ganar.

Otro de sus enemigos era Paul N. Cyr, que era el vicegobernador y declarado enemigo de Long desde casi su nombramiento, Cyr era un curioso dentista y geólogo que conocía perfectamente que en el límite sur de Louisiana con Texas había una enorme bolsa de petróleo por explotar, pertenecía a 3 logias masónicas, una de las cuales Knights of Pythias, fueron miembros Nelson Rockefeller y Franklin D. Roosevelt, (Nelson nació en 1908, luego pudo coincidir con él, Roosevelt en 1882, Cyr nació en 1878, luego eran coetáneos) es curioso también que fuera director del First National Bank en Jeanerette (Louisiana).

En 1934 el alcalde de Nueva Orleáns, Thomas S. Walmsley rompió unilateralmente un pacto con Huey Long, por el cual se hizo labor de partido a cambio de varias obras en la ciudad (un aeropuerto, un puente, etc.), enfurecido Long cortó la financiación al ayuntamiento Nueva Orleáns, en quiebra año y medio después, además de quitarle la jefatura sobre la policía de la ciudad. Todo acabó en una batalla, llegando Walmsley a llamar a la revuelta armada a sus partidarios, reunidos en el verano de 1934 en Baton Rouge. El gobernador Allen tuvo que pedir ayuda de la Guardia Nacional, Walmsley al final moderó a sus partidarios, tras la muerte de Long, quiso seguir en el cargo, del cual dimitió en 1936 despojado de la mayoría de sus poderes y presionado por el bloqueo de financiación a la ciudad.

Lugar donde fue asesinado Long
en el edificio de la legislatura
estatal de Louisina.
Respecto a Carl Weiss, el asesino, estaba relacionado con la Standard Oil, y estuvo presente en la reunión celebrada en el Hotel DeSoto, de New Orleáns, por un grupo de opositores políticos como el alcalde Walmsley, un grupo de 4 congresistas por Louisiana y los ex gobernadores Parker y Sanders, que estuvieron conspirando para asesinar al Senador Huey Long.

También cabe la posibilidad de que se usara a Weiss solamente como cabeza de turco y otra persona, ya sea un policía o una escolta que fuera sobornado por sus enemigos, hiciera el disparo contra Long y que tras el incidente, se iba a disparar sí o sí a Weiss para eliminar cabos sueltos, igual que se haría 28 años después con Lee Harvey Oswald, el infeliz acusado de matar a John F. Kennedy.

Otro enemigo de Long era el presidente Roosevelt. Era más que seguro que Huey Long iba a presentarse a candidato por el partido Demócrata a la presidencia de los Estados Unidos en 1936 y muy probablemente iba a ganar, por ende, debía ser eliminado sea como sea.

Huey Long y Roosevelt, ambos querían la
presidencia. Pero todos lo daban ganador
a Long si se candidateaba.
Sabido era que Huey Long fue favorable a la nominación presidencial de Franklin D. Roosevelt en 1932, su primera victoria, pero ya en 1933 comenzó a discrepar y a preparar su propia campaña electoral en base a su conocido programa “Compartamos nuestra riqueza” por la cual era líder en Louisiana, algo que quería para toda la nación americana. Roosevelt lo combatió como pudo, sabedor de que el triunfo en plena Gran Depresión iba a ser Demócrata, por tanto lo veía seguramente como único contrincante ya que las ideas de Long arrasaron en los Estados Unidos de América, por ello, Roosevelt por un lado lo desacreditaba (incluso llego a utilizar al FBI para conseguir informes en su contra que no llegaron) y por otro le robaba parte de sus ideas para ganarle terreno (por ejemplo las pensiones para los jubilados, programas de Obras Públicas (carreteras y autopistas) o becas para estudiantes, asuntos ya realizados por Long años antes en Louisiana).

Huey Long en la tapa de la
revista Time, en abril de 1935,
titulada: El candidato Long.
En 1935 la maquinaria de Long, con su programa “Compartamos nuestra riqueza” poseía 7,5 millones de miembros en 27.000 clubes en toda la nación americana. Recibía miles de cartas a diario de admiradores, que lo impulsaron a contratar a 32 mecanógrafas que trabajaban día y noche para responder a las cartas de sus admiradores. Huey era la tercera persona más fotografiada de América tras Roosevelt y Lindbergh (el aviador de Detroit). Long era conocido en todo el país simplemente como Huey.

Una encuesta nacional dio a Huey como el hombre más atractivo de los Estados Unidos por delante de Tarzán. Se había convertido en un líder nacional y lo que es más interesante, enemigo de los banqueros y de las multinacionales.

Long, apodado “The Kingfish” (el pejerrey), quería que el gobierno nacional pusiera más impuestos a la riqueza de los que más tienen en una nación rica y privilegiada. Confeccionó en Louisiana su programa: “Compartamos nuestra riqueza”. Le pidió al gobierno federal que para garantizar a toda la familia en la nación una vida digna, tendría que tener un ingreso anual de 5.000 dólares en 1934, por lo que podría tener las necesidades de la vida resueltas, incluyendo una casa, un trabajo, una radio y un automóvil. También propuso que toda persona mayor de 60 años de edad recibirá una pensión de vejez y educación gratuita para todos.

La victoria de Huey Long a las elecciones presidenciales era más que segura, estamos hablando de un hombre que iba a cambiar los Estados Unidos, estamos hablando que se asesinó al futuro presidente de los Estados Unidos. Cuando murió, todos los corruptos respiraron aliviados.

Por Alberto Seoane


Vea aquí un documental donde se analiza la vida de uno de los políticos que pudo haberse convertido en uno de los grandes presidentes de todos los tiempos. Este documental nos cuenta de varias versiones sobre cómo fue asesinado y hasta se intenta en el mismo que prevalezca la idea que sus guardaespaldas le dispararon al senador por error, ¡¡¡confundiéndolo con su agresor!!!






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